La propia espera

ESPERA-ArbolLa felicidad también está en la propia espera, pero con frecuencia nos damos cuenta tarde, justo cuando el destino nos ha apartado lo suficiente del lugar donde nos encontrábamos…

Nada hay más feliz que sentirse capaz de ser feliz, lo demás son los matices de una vida que tiende a oscurecerse conforme acumula atardeceres, sin que cada amanecer sea capaz de devolver la luz del día anterior.

Hay mucha felicidad en los rincones habitados, aunque entonces daba miedo detenerse a recogerla por si acaso desaparecía entre las palabras, como si fuera obra de un hechizo… Hoy lo sabemos.

También ahora hay mucha felicidad es estos rincones cada vez más estrechos… felicidad habitada y felicidad esperada…

 

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