La intermitencia del alma (II)

FARO-INTERMITENCIA ALMAEn noviembre de 2013 publiqué un post bajo ese título (“La intermitencia del alma”) a partir de un poema de Wilsawa Szymborska titulado “Algo sobre el alma”.  (https://miguelorenteacosta.wordpress.com/2013/11/11/la-intermitencia-del-alma/). Por esos mismos días escribí un poema que aparecía y desaparecía alrededor de las ideas y sentimientos que despertaban las palabras de Symborska; pero sin saber muy bien por qué, no llegué a publicarlo en “Cardiopatía Poética”.

Los viajes tienen mucho que ver con esa intermitencia del alma. No se puede ser y no ser a la vez, y una de las formas en que la intermitencia se hace constante es en un viaje… A veces uno se marcha y se da cuenta de que el alma no lo acompaña, o que lo hace caminando por calles y avenidas distintas… Es entonces cuando siente cómo la soledad retumba en el interior y los pasos se vuelven dubitativos… pero no puede detenerse ni volver.

Otras veces es el alma quien te deja antes de despertar sin que el amanecer te muestre una nota de despedida o esperanza… Se va hasta con la soledad que quedaba para dejarte en la ausencia paralizante de la incomprensión… Nada queda y a ningún lado conducen los pasos.

Pero el alma es intermitente y por eso regresa… lo que ocurre es que tampoco ella vuelve al mismo lugar ni de la misma forma…

A veces el alma está aquí o anda cerca, pero como es líquida, invisible y transparente no la vemos… o es ella quien no nos encuentra.

Hoy publico aquel poema de 2013 con los pequeños cambios que las idas y venidas de su intermitencia han traído y llevado…

 

INTERMINTENCIA DEL ALMA-II-MLA-P