La sucesión desordenada de los días

PAJAROS ALAMBRE“La sucesión sucesiva de los sucesos sucedidos a lo largo de los días”… algo así nos decían que era la historia, allá cuando éramos pequeños.

Según esa referencia, las historias deberían ser, “las sucesiones sucesivas de los sucesos sucedidos a lo largo de los días”… pero sería imposible… No podrían serlo.

Las historias de la vida no encajan dentro de esa definición, porque la vida y sus historias no siempre son sucesivas, no todas se suceden ni transcurren una a continuación de la otra. Y cuando lo hacen, algunas saltan de momento y toman posiciones anteriores para volver a empezar o para acabar de una vez por todas; da igual que el tiempo y su rigor se opongan a su decisión, en estos temas siempre manda el acontecer.

Otras veces, las historias más importantes sencillamente no suceden, se quedan perdidas en una espera que en ocasiones acaba por terminar, y en otras termina por no acabar. Pero de cualquier modo, las historias retenidas en el suspense de la espera no encajarían en esa definición universal que nos daban antes de que todo empezara a suceder…

Y tampoco nuestras historias vividas pueden ser parte de esa historia general cuando los días se pierden entre tantas noches acabadas y en tantas otras inacabadasSon esas noches las que iluminan la vida con su oscuridad, con sus bombillas encendidas, y con el temblor de las velas que permanecen hasta el amanecer…

La vida siempre sucede a la vida de manera desordenada,  aunque todo tiene un nexo de continuidad en el antes o en el después, en el recuerdo o en los sueños…

 

AGRIO ELIXIR RECUERDO-MLA-P