Rendición a la plegaria

PLEGARIALos deseos, los anhelos, la voluntad… todo se convierte en plegaria cuando se sabe imposible… 

Creemos en los milagros porque necesitamos seguir creyendo más allá de la razón y la certeza.

Esa es la diferencia entre un sueño y una plegaria, creer que alguien ajeno puede hacerla verdad… Los sueños quedan en el ámbito personal, aunque no lleguen nunca a hacerse realidad, mientras que la plegaria, conscientes ya de que la rendición empieza con la entrega propia a uno mismo como rehén, se lanza al aire para intentar que alguien la materialice y nos libere.

Por eso no son incompatibles, ni ninguno mentira (ni sueño ni plegaria), aunque tampoco  verdad en sí mismos…

Todo queda en ese espacio abierto y ajeno por donde se mueven los sueños y los rezos, en espera de que un día puedan ser alcanzados por la mirada…

 

PAZ DE TU MIRADA-P