El abrigo de tu piel

ABRAZO-PicassoLa intemperie nos acompaña allí donde la desnudez se muestra, da igual que haya ropas y prendas sobre el cuerpo, al final lo que cubren no es el torso ni los brazos o las piernas, al final, como al principio, lo que cubren esas prendas es el inevitable desnudo de la ausencia, envuelto por una intemperie hecha de soledad y distancia.

Con frecuencia colocamos pantallas entre la esencia de las cosas. Las camuflamos junto a la nada y la negación para así filtrar los sentimientos entre las razones dadas, y dejar que se vuelvan  grises y frías como si fueran parte del asfalto o de las avenidas. A partir de ese momento, ya serán invisibles a una mirada que aún se agarra al color del recuerdo, inaccesibles a la razón que las niega, y ajenas a los sentimientos perdidos.

Todo acaba, o vuelve a empezar, cuando llamamos realidad a ese laberinto levantado, y nos perdemos en busca de una salida cada vez más alejada de nuestros pasos, y más evitable.

Todo se vuelve frío y esperado entre cartones y espejos, pero lo único cierto es que nada de lo que habita entre ellos es verdad.

Quizás por ello Picasso hablaba de que existía más de una realidad…

Pero da igual… seguimos desnudos entre ropas, perdidos en la intemperie ajena, intentando evitar los espejos, y buscando arrancar los cartones del pasadizo de los recuerdos para cubrirnos en una noche cada día más larga…

ABRAZO DE TU PIEL-MLA-P