Constantes vitales

CONSTANTES VITALESSi pudiéramos auscultar la vida, hacerle un electrocardiograma para ver cómo evoluciona, o una simple radiografía antero-posterior, encontraríamos algunos ruidos, ciertas líneas o algunas manchas que no serían nada halagüeñas.

Confundimos la muerte con el cese de las constantes vitales, como si fueran éstas las que le dieran sentido al vivir, y creemos que hay vida porque late un corazón sin saber por qué o por quién lo hace; o porque respiramos un aire que nunca es puro en la ausencia de tu aliento.

Y poco poco vamos cediendo vida en todo aquello que rompe la constancia entre lo vivido y lo que aún queda por vivir… hasta que un día vemos que la derrota ya es inevitable. Es entonces cuando tomamos conciencia de cada uno de los momentos e instantes que condujeron a ella, sin que nada podamos hacer, salvo recordar.

La muerte tiene más de rendición propia que de victoria ajena, aunque en ocasiones hay tanta desproporción que merece vencer a tiempo con una despedida…

SOLEDAD FRACASO ADVERTIDO-P