El orden ilógico de los días

CALENDARIOSi en lugar de la sucesión de las fases de luz y oscuridad que surgen de la rotación de la Tierra, hubiéramos adoptado otro criterio para marcar los días, por ejemplo, la sucesión de alegrías y penas, de amor y desamor, de palabras y silencio… tendríamos una conciencia más clara de nuestra propia vida, y de todo el significado de lo vivido.

No dejaríamos en manos del tiempo aquello que no puede solucionar, ni confiaremos en un mañana algo que sólo puede ser hoy…

Cada persona tendría su edad particular hecha de las idas y venidas entre la pena y la alegría, entre el amor y el desamor, entre las palabras que van de una a otra y el silencio que las separa. El carnet de identidad sería de sentimientos, no de edad, y moriríamos jóvenes, porque siempre se podrá haber amado más, incluso desde la pena triste del silencio.

ANTES-P

 

Si el orden de los días fuera otro, el antes siempre formaría parte del ahora, y habría vidas eternas en esos sentimientos que permanecen más allá de los días, aunque quedaran en soledad…

Tú estarías siempre cerca, sin que mis años te extravíen por los días y las noches, y sin que me sienta perdido cuando no te encuentro entre tanta distancia y en algún quizás…

ANTES QUE NADA-P