La diaria necesidad de creer

NECESIDAD DE CREERNos agarramos con fuerza a lo que sabemos, como si fuera la plataforma que garantiza nuestra estabilidad, pero si hay algo que en verdad nos caracteriza es la necesidad de creer en algo cada día, de creer en alguien cada instante.

Todo lo que abarcamos a través de los sentidos es tan real como efímero, en cambio, creer nos da cierto sosiego y nos afirma en aquello que no pasa con el momento, ni sucede en el instante que queda atrás. Creer supera el tiempo, se abstrae de sus manecillas, sus sombras y su arena, y se hace verdad en cada cosa, en cada persona, sin adjetivos ni condiciones.

Por eso a veces la mentira no es faltar a la verdad, sino afirmarse en lo que se cree… reafirmarse en esa persona en quien se cree; aunque los sentidos y las circunstancias no sean capaces de dibujar su silueta entre los límites de la realidad… Pero el sentimiento que lo hace cierto es verdad… y necesario creer cada día en él.

También el amor tiene algo de acto de de fe, porque se necesita creer en alguien más allá de los sentidos… Quizás por esa razón se habla de él como un “sinsentido”, un “estado irracional”, una “locura”… y sitúan a quien lo vive en la órbita lunar, lejos de la aparente racionalidad de esta Tierra y su cielo.

Es la diaria necesidad de creer… Su certeza nace de los sentimientos, pero nadie garantiza que aquello en lo que se cree sea acertado… El error también nace del tiempo y de la distancia… por eso ni siquiera creer en algo o en alguien puede evitarlo.

Se puede creer de cerca, y se puede creer de lejos… y aunque no hay ninguna ley física ni matemática que lo haya explicado, la experiencia nos dice que existe una relación inversa entre la distancia a lo que se cree o a quien se cree, y su verdad. De manera que cuanto más lejos se está de aquello que se cree, menos cierto es…

Otra cosa es la necesidad de creer a pesar de todo… A pesar de nada…

POEMA ALEGRE

 

A veces la luz llega tarde

MIRADA LUZ DE TUS OJOSAlgunas noches de mi infancia contaba las estrellas de la noche, y siempre me faltaba alguna…

Solo, mientras todos dormían, me quedaba con los tímidos aromas del jardín, esos que no se atrevían a salir a la luz del día, y me ponía a contar estrellas de forma ordenada para no perder la cuenta…

Pero siempre había alguna de menos… Como si alguien se la hubiera llevado la noche de antes…

Quizás sólo brillaron un día, el tiempo justo para que la luz de su explosión llegara hasta el agujero negro de las pupilas de un niño, y así quedar guardada en lo más hondo de una mirada capaz de echarla de menos al día siguiente.

La luz es rápida, pero no tanto como las emociones…

Puede ser que todo lo que sentimos y percibimos en un determinado momento sólo sea la estela de una realidad ya apagada… Es la paradoja de la vida, muchas cosas son verdad cuando no se pueden ver, y cuando se hacen realidad ya no lo son…

Habrá que aprender a distinguir entre realidad y quizás para saber donde descansar las miradas, y entender el verdadero significado de la perspectiva que acompaña a las palabras…

Porque no todos los ojos ven lo mismo… A veces ni siquiera ven el sentimiento que aún no se acompaña de luz entre tanta oscuridad… Es lo que tiene que las emociones sean más rápidas que la velocidad de la luz…

Sólo en el vacío la luz corre más, exactamente a 300 mil metros por segundo; en cambio la velocidad de las emociones en el vacío de la ausencia es cero. Cero tirando a infinito…

Por eso prefiero andar despacio a tu lado, aunque sea a oscuras…

 

MIRADA LUZ DE TUS OJOS--P

 

 

El relato hablado del silencio

HABITACION DERRUIDAToda historia comienza en un silencio, y toda historia acaba en el silencio…

El silencio se convierte en principio y fin del relato, en motivo y razón, en causa y meta… para que todo transcurra como si no pasara nada, como si la espera fuese en sí misma el principio de aquel instante que las palabras encadenarán en una historia.

Pero las historias están llenas también de silencios que no son causa ni fin, tampoco principio ni final, ni motivo ni razón… Pausas dictadas por momentos que hacen que el tiempo transcurra solo, sin la complicidad de las palabras ni la amenaza de la soledad, y entender así su sinceridad o su culpabilidad.

Porque el tiempo siempre traiciona a los momentos, los  abandona mientras todo lo demás sucede y los convierte en ayer…

Nada puede ser igual cuando los días hablan a través del silencio y dibujan arrugas en la mirada... Y nada puede ser igual cuando las palabras callan como el tiempo y sólo dejan el recuerdo vacío  de su eco, cada vez más lejano, cada vez más tenue…

Es el silencio y su relato hablado… el lugar donde toda historia empieza y donde cualquier historia acaba… pero también donde las historias se viven en momentos… Esa es su trampa.

…Nunca sabemos si estamos ante un principio, frente a un final o en algún un momento…

Hasta que un día nos miramos al espejo y vemos que sólo movemos los labios mientras suena un playback…

 

TUVIMOS SUERTE-MLA-P

 

Busco casa, coche y vida

ANUNCIOS POR PALABRASEl aire frío de los días a veces te desnuda al caminar, en otras ocasiones son los pasos los que dejan atrás todo aquello que se agarra a momentos que ya no te pueden acompañar.

Rara vez coincide el equipaje que ponemos al partir, con aquel otro que encontramos cuando los acontecimientos de la vida te hacen detener en los lugares inhóspitos de la sorpresa, esos destinos inesperados que aparecían en la ruta dibujada en el mapa de los días, pero que nunca pensamos visitar.

Entonces, la intemperie de la soledad te hace abrir el equipaje y buscar en él algo que te proteja de la inclemencia del silencio, de las ráfagas de aire lanzadas por la distancia, del gélido aliento de los recuerdos sin esperanza… Es en esos momentos, cuando te das cuenta de que todo aquello que doblaste y pusiste de manera ordenada en el equipaje, ya no está…

En algún lugar de los días quedaron las palabras de lana y algodón, los abrazos cálidos que compartiste, aquellos besos impermeables que se filtraban desde los labios al corazón, las dulces caricias que doblegaban el vello erizado por la duda… Todo se fue gastando en esos días emborronados hoy por la tristeza inclemente de la despedida…

No hay hogar más allá de los sentimientos... Las paredes desnudas de cariño y traspasadas por los agujeros donde colgaban los recuerdos, no son casa ni hogar, sólo el refugio donde contemplar los fragmentos de memoria que cada momento logró enmarcar para protegerlos del olvido, ese amigo íntimo de la soledad.

No somos nosotros quienes habitamos los hogares, sólo los levantamos en nuestro interior con el barro prestado del cariño… Por eso, cuando se derrumba el hogar siempre atrapa entre sus escombros la vida y los sueños que albergaba…

El tiempo vuelve a ser ese largo y oscuro pasillo que recorrer, lleno de ausencias y recuerdos que, de alguna manera, intentan decirte que no es final…

…Aunque parezca irrespirable el aire ausente de la soledad…

BUSCO CASA-COCHE Y VIDA-MLA 2014---2

 

 

Las lecciones sin enseñanza que aprendemos de la experiencia

LIBROS-LECCIONESHay lecciones que se imparten abandonadas de enseñanzas; otras veces, en cambio, el aprendizaje se produce sin lección previa, sin que nada ni nadie haya empujado el conocimiento hasta nuestra tabla rasa de multiplicar sorpresas y desengaños…

Las emociones, por ejemplo, no se aprenden, se viven… Nadie nos ha enseñado a querer, ni nos ha explicado la tristeza; nadie hizo nunca un esquema de la añoranza, ese que yo aprendí en la pizarra de tus pupilas, y tampoco hubo alguien que pudiera explicar la ley de la gravedad de la ausencia y el insoportable peso de la nada, aunque yo fui aplastado por ellas…

Las lecciones sin enseñanza de la experiencia son las emociones… nunca las aprendemos del todo porque necesitamos olvidarlas y vivir en la inocencia de creer que todo era imposible, y así volver a caer en el quizás de la próxima vez.

Nadie busca aprender de la experiencia para hacer de la vida un lugar más gris y sin sorpresas, aunque tengamos que sufrir alguna despedida por el camino de las lecciones sin enseñanza… Es la única forma de avanzar, y la demostración de que el olvido también se aprende.

Por eso nunca sabremos si hemos llegado hasta que no alcancemos el final…

El final siempre es una buena forma de comenzar. Nada acaba en él, esa es una buena lección; bien porque no es el final, o bien porque se trata del argumento para empezar, aunque sea en otro lugar y de una forma diferente…

Nadie te enseña a querer, tampoco la tristeza ni la añoranza, pero nunca se quiere dos veces del mismo modo, ni la tristeza y el saudade son las mismas…

Y es que hay lecciones que se aprenden tarde, justo el día después del examen…

 

LECCIONES CON LA A-P

La maleabilidad del acero

ACERO-MALEABILIDADNada aguanta más allá de lo que es capaz de resistir, salvo que resista más de lo que es capaz de aguantar… Tampoco nadie.

La vida es la continua superación de lo imposible, la demostración de la mentira vivida y su sustitución por otra no-verdad que será desplazada por aquella que llegue después… Por eso el tiempo resulta victorioso, porque trae lo más cierto, cuando en verdad tan sólo es lo último…

Pero no es él quien consigue la certeza transitoria, sino la vida... ese conocimiento y las emociones que las personas dejan a la puerta de su existencia para que otras puedan usarlas, y así crecer juntas sobre aquello que se comparte… Nada ocurre en un desierto ni en lugar abandonado, tampoco en soledad, sólo su desgaste y ruina…

Preferimos ser tiempo mentiroso en lugar de vida cierta, por eso jugamos su carrera e intentamos llegar antes y más lejos, para sentirnos días brillantes que abandonan la vida en cada despertar, y sumar pepitas de oro en el saco roto de las noches vacuas de la ausencia.

Y caemos en la trampa de la certeza de lo último, y del olvido como demostración…

Por eso llega la mentira junto al tiempo, para adaptarnos a una realidad que no es, y que seguirá sin ser con ella, pero parecerá cierta bajo su sombra… Si en lugar de creernos esos días dorados que buscan la última verdad nos sintiéramos vida, no necesitaríamos engañarnos para demostrar la sinceridad de unas emociones que nunca son las últimas.

La vida se convierte de este modo en el lugar para la sorpresa y para el remordimiento, pero mientras resolvemos sus dudas pasa el tiempo, y con él esa vida intermitente de días sin noches y certezas pasajeras.

Nos enseñaron a ver lo que dura el tiempo, pero no a mirar entre sus rendijas y a acariciar la suave vida que sucede, justo como ocurre con el acero…

MALEABILIDAD DEL ACERO-P

 

Era la luz lo menos cierto

FOTOGRAFIA-MLAC¿Cuándo comienza un recuerdo…?

Un párpado que se cierra no es capaz de acabar con una mirada, al igual que la distancia tampoco puede arrebatar la presencia que se vive más allá del accidente del momento… Sin embargo, los dos, párpado y distancia, cambian por completo la perspectiva de la realidad.

¿Pero cuándo comienza el recuerdo….?

Hay recuerdos que están presentes antes que la experiencia que lo hacen cierto, como si hubieran esperado su oportunidad para pasar de la nada a la memoria, aun a riesgo de que el atajo del olvido los devolviera de nuevo a la ingravidez del tiempo sin ni siquiera haber sido. Son recuerdos que saben que sólo pueden ser recuerdos, que sus suelas desgastadas por lo imposible no pueden mantenerlos en la superficie inclinada y resbaladiza de los días, y que su aliada la noche no es lo suficiente grande para poder esconderlos.

Son recuerdos equivocados que se confundieron de personas, de momentos, de emociones... Que se equivocaron de vida, porque dos personas con sus momentos y sus emociones son ya una vida, aunque ésta dure lo que tarda en llegar el recuerdo…

Los recuerdos no sólo nos dicen que fue verdad lo que vivimos, también hacen cierto aquello que no logramos vivir, y creímos que podía ser al dictado de la experiencia sentida…

Quizás por ello los recuerdos siempre tienen ese otro algo de no verdad, entre lo que fue y lo que no pudo ser…

Y quizá por esa razón, un recuerdo no empieza nunca ni acaba tampoco… Como su luz, que siendo verdad, es lo menos cierto…

Sólo la sombra alargada y temblorosa del recuerdo, permanece al final entre las hojas de la duda…

 

ERA LA LUZ LO MENOS CIERTO-P