Uno también termina por no aprender de los errores

ERROR-AMARGURAUn error es un acierto descontextualizado… Siempre se le echa la culpa al resultado último, a esa decisión tomada, aunque supusiera no tomar decisión alguna; al paso que se da o no se da, a la llamada perdida o a la pérdida que trajo la llamada que nunca se hizo… pero quizás esa última decisión fue la correcta, y lo que estuvo mal fueron las circunstancias que no supieron entenderla. 

Hay quien se adelanta a su tiempo y siempre llega tarde, y quien va remolque de los días y no alcanza lugar alguno… Del primero dirán que se equivoca, del segundo que es prudente…

Pero la vida está más hecha de imprudencias que de la insistencia del tiempo vacuo… aunque a veces sólo llegan a entenderse al atardecer de los días, o ya en plena noche.

No se debe buscar el error, cierto… pero tampoco evitarlo…

SE EQUIVOCO LA NOCHE-P

 

 

 

La vida en la luna roja

LUNA ROJA

Un forense siempre mira más al suelo que al cielo, los sucesos sobre la tierra pesan demasiado como para buscar esperanza alguna en las alturas… Quizás por ello nunca haya visto ascender alma alguna y, en cambio, sí me he perdido entre cuerpos sin vida y desalmados sin ganas de vivir. Pero también es cierto que la mirada de un forense no tiene destino pre-establecido, que su final con frecuencia está donde todo comienza, y que para llegar hasta él sólo tiene que seguir los pasos de las evidencias allí hasta donde la lleven…

Una “luna ensangrentada” en la noche oscura despierta algo más que sospechas… Acostumbrados a lunas crecientes y menguantes, a caras ocultas y expuestas, a eclipses totales y parciales… siempre con el mismo tono sobre su superficie, el color rojo revela que algo ha ocurrido allí donde las emociones y los sentimientos buscan cobijo.

Quizás sea la demostración más palpable de que hay vida sobre la luna, aunque haya quien se empeñe en demostrarla a través de canales labrados por un agua transparente y ahora ausente. Son los mismos que creen que la vida es sólo presencia, que no puede ser más allá de donde llegan las venas, las arterias y las terminaciones nerviosas… como si la vida y todas sus emociones terminaran allí donde acaban los límites de la anatomía.

Y la vida sentida está justo donde la lleven esos sentimientos, y nos acompaña hasta el momento donde la vivamos, sin más límites que las emociones que nos hacen palpitar fuera de límites conocidos y dimensiones fijadas…

Quien cree que la luna ensangrentada sólo es un eclipse, es incapaz de ver en ella un amanecer… la evidencia de que todo aquello que va a parar al aire sin ser sólo aire, existe y es real…

 

LUNA ROJA-P

Los giros inesperados de la rutina, son rutina

RUTINA-KUBRIKEn ocasiones le damos tantas vueltas a las cosas, que nos perdemos en giros cada vez más cerrados y veloces, sin darnos cuenta de que todo vuelve a empezar justo en el punto donde no lo dejamos.

La continuidad se convierte de este modo en una especie de accidente, en algo imprevisible que solo nos sorprende cuando sus consecuencias muestran todo lo que no ha cambiado hasta ese momento, no tanto lo que aparece de repente con un halo de novedad.

La capacidad de sorpresa se convierte así en la última esperanza de una vida destinada a continuar por un cauce cada vez más estrecho y acelerado, como los giros del día a día, hasta el horizonte que nos parecía alcanzable, y en verdad lo era.

La sorpresa rompe con la monotonía de los giros y con la aceptación de los horizontes. La sorpresa nos hace formar parte de lo nuevo, no sólo contemplarlo, y nos lleva a salir de la ruta del tiempo y los límites de la distancia.

Estamos juntos hasta que creemos que los caminos se separan, o no llegamos a estarlo porque pensamos que nuestros pasos pertenecen a rutas distintas, como si fuésemos testigos de nuestras propias vidas, no protagonistas. Cambiamos de lugares como quien cambia de ropa para intentar descubrir algo nuevo, mas nuestra mirada sólo abarca a vemos a nosotros mismos en el reflejo de ese destino, por ello lo vivimos como diferente bajo emociones que nos dicen que es verdad…

Pero luego siempre se regresa a la rutina, a esas calles llenas de anuncios, a pensar mientras esperamos que el semáforo se ponga verde que “cualquier día de estos va a ser un día de esos cualquiera” que diremos basta y saldremos por la tangente del giro… Pero nada llegará sin sorpresa.

Hay mas cosas que no suceden por la espera que por la imposibilidad. La espera es la aliada de lo irreal, el principal argumento para hacer imposible aquello que es factible.

Todo parece como un cubo de Rubik, cada cosa está perfectamente en su casilla y todas las casillas ordenadas por su color, pero la vida las va cambiando hasta que un día nos empeñamos en ordenarlas de nuevo… El rojo con el rojo, el azul con el azul, el amarillo con el amarillo y el verde con el verde… Y así pasamos el resto de nuestros días, intentando ordenar algo ya escrito, y perdiendo la posibilidad de reescribir la vida bajo el dictado de la sorpresa…

…Me he inventado un nuevo cubo parecido al de Rubik. Este tiene todas las casillas de todas las caras en blanco, la clave está en imaginar los colores para verlo ordenado o desordenado, para poner en sus casillas imágenes o palabras, para girarlo o para contemplarlo mientras él nos mira…

Sólo tenemos que tomarlo en nuestras manos….

 

AMOR AL CUBO-P

El suave tacto de la distancia

CARICIAHay quien confunde el tacto con el roce y se pierde en la espera, como quien persigue la sombra si levantar la mirada para lamentarse de la soledad.

A veces son las sombras las que marcan la presencia, como otras es el silencio el que toma el argumento, o  los pasos los que logran que todo permanezca en su sitio… El equilibrio inestable de la vida hace imprevisible cualquier previsión en su acierto o en su error.

De este modo, nada será hasta haber sido… y mientras tanto tampoco podrá ser, pues desconocemos cómo  acabará esa irrealidad de la bruma, y decimos que no es mientras cambia de formas.

Presencia y ausencia se barajan como naipes para que sea la magia de un tiempo prestidigitador la que descubra el truco de su verdad,  y así  mostrar que todo era una ilusión o, por el contrario, revelar la certeza de su mentira y toda su desilusión.

Nada es en el mientras tanto… y cuando finalmente llega a ser, lo hace fuera del límite dado. Esa es la trampa. Quizás por ello, a veces, lo que define la realidad es la huella del sentimiento que deja, no la pisada que la marca.

Así, la distancia la da el tiempo, no el sistema métrico decimal; y  la silueta de la ausencia es dibujada por el silencio, no por la luz apagada que quedó atrás con el encuentro…

 

CARICIA-P

Por ello la ausencia nos acaricia en algunas ocasiones, aunque no nos roce; y por eso te puedo pensar e imaginar aunque sólo te vea…