La memoria es grasa y se pega a la piel

RECUERDOS GRASOSNo hay dietas milagrosas ni alimentos mágicos… El peso de la vida lo dan los años y la intensidad de sus momentos.  

Hay quien vive de días vacuos y sus años flotan en la nada, aunque sean muchos, y quien desborda las horas con momentos que superan los mañanas que le siguen, la distancia recorrida puede ser corta, pero sus pisadas se hunden en la arena movediza del tiempo…

Los recuerdos son como la grasa, vienen a guardar esos momentos para cuando no haya nada que vivir, para cuando la ausencia te haga sentir el hambre de los sentimientos, o la conciencia se equivoca de mirada y se encuentra de repente con la intensidad de un momento que no termina de perder su color sepia.

Son recuerdos grasos que se pegan a la piel, que aumentan nuestro peso vital… pero adelgazan el alma y aligeran el equipaje hecho de ausencias dobladas y planchadas. Ausencias que intentaremos vestir ante el espejo de los días, y que ya no nos estarán bien… Nos apretarán en alguna parte del corazón o nos vendrán largas como las noches…

Dicen que el alma nos deja cuando morimos, pero no es así… morimos cuando nos abandona el alma adelgazada por esos recuerdos grasos que atrapan al cuerpo en la duda de no regresar…

RECUERDOS GRASOS-Poema MLA