El error de los días equivocados

DIAS EQUIVOCADOS-Miguel LorenteHay días que amanecen tarde, despacio, lentos… con miedo a enfrentarse a la luz que los descubre porque no quieren dejar huir lo que lograron atrapar… Otros días se resisten a amanecer y se agarran a las sombras de la noche porque ya es tarde para cualquier esperanza.

Son días en los que la luz no dibuja silueta alguna sobre las aceras de sus horas, ni los pasos logran escribir sus huellas en unos momentos que se hacen eternos en la espera.

Días que dejan la noche y tienen prisa por volver a ella, días que buscan la oscuridad para soñar en lugar de la luz para ver.

Son días extraños, ausentes, de tránsito… Días que rellenan nuestras vidas para justificar el tiempo, y se llevan todo lo que no traen.

Son días que sólo suman la nada de sus minutos… Días equivocados que escapan de alguna vida que los necesitaba y llegan a otras donde no pertenecen…

La mañana amaneció oscura, ocupada de recuerdos que no dejaban salir la mirada… La noche no fue muy diferente… fría, solitaria, con luces lejanas que me decían exactamente el lugar dónde me encontraba, apartado de ti y del resto, encerrado en el cobertizo oscuro de la soledad… distante a todos, también a mí mismo, como si habitara la sombra que proyecto en lugar del cuerpo insumiso.

Debía ser un día equivocado que cometió el error de despertar en otra vida… Los recuerdos aparecieron por el horizonte amenazando lluvia, prometiendo fracasos, jurando despedidas…

Quizás por ello la mañana amaneció oscura, teñida de los recuerdos que no se fueron con el último aclarado de la noche… Aún así tomé la determinación de que sería un nuevo día, distinto al de ayer, diferente a todos los anteriores…